miércoles, 15 de marzo de 2017

Remakes fetichistas que no dan la talla

Esta vez vamos a tratar un tema recurrente en el cine, las revisiones de clásicos o remakes. Para ello hablaremos de tres cintas que han sido versionadas recientemente: Ben-Hur, Los Siete Magníficos y Cazafantasmas. Ninguna de las tres supera de la que beben, pero no hay un suspenso general, sino una disparidad de criterios. Además, todas tienen un elemento en común, un cambio radical en uno o más personajes. En fin, al lío. ATENCIÓN, CONTIENE SPOILERS (ya sabeis que lo nuestro es el destripe).

Quiero empezar con Ben-Hur (5,7 en IMDB, 4,8 en filmaffinity), quizá el reto más importante de las tres. Sí, superar la cinta de 1959 es algo casi imposible aunque lo han intentado, sin complejos y a lo grande… y les ha salido mal. La película se pierde en moralinas ridículas para la época y se centra en la carrera de cuadrigas, más espectacular porque ahora hay más medios técnicos, pero poco más. Más corta que la vieja (que de por sí ya era una versión de una muda de 1925), lo que se agradece, aunque se coman una trama importante. Una introducción demasiado extensa que no aporta nada a la historia salvo ese toque moral actual, una historia de amor entre enemigos, bastante superflua, y el ensalzamiento de Messala, para evitar tacharle como el villano de la historia. Sinceramente he visto versiones peores y esta no está del todo mal. La apruebo por los pelos y solo por las cuadrigas. Es curioso que viéndola nos extrañó la intervención de Morgan Freeman como el jeque, ya que creíamos, erróneamente, que en la anterior lo hizo Omar Sharif, pero no, fue Hugh Griffith con la cara llena de betún (personaje con el que consiguió el Óscar al Mejor Actor de Reparto en 1960). Lo que nosotros creíamos como un cambio de personaje para acallar a los políticamente correctos, no lo es, sino que se repara un racismo encubierto, ¡olé! Aunque, tampoco es que Morgan Freeman esté bien, bueno como toda la película.

viernes, 17 de febrero de 2017

¿Peeerdona? El aceite de oliva, envasado y etiquetado, por favor

El aceite de oliva, con su camisita y su canesú

Estaba yo haciendo un trabajito sobre aceite de oliva, cuando me he tropezado con esta campaña que primero, me ha llamado la atención; segundo, me ha hecho gracia, y tercero, me ha dejado un reconcome que me he dicho, más cultural que nuestro aceite de oliva virgen no lo hay, y más gutural que un «peeerdona» dicho a tiempo y con el gesto adecuado, tampoco, así que me he puesto manos a la obra a escribir esta entrada.

Resulta que la Interprofesional del Aceite de Oliva Español ha lanzado una campaña con este eslogan para recordarnos, a nosotros pobres e incautos consumidores, que, desde 2014, todos los bares y restaurantes están obligados a servir el aceite en envases etiquetados dotados de un tapón anti rellenado o en formato de un solo uso. Los tres personajes escogidos para eliminar las aceiteras de las mesas y barras han sido el autodenominado comidista Mikel Iturriaga, el chef Diego Guerrero y la actriz Rosy de Palma.

miércoles, 14 de diciembre de 2016

Rogue One, un huevo huero, pero de oro, de Disney Wars

En la víspera del estreno de lo nuevo de Disney Wars (me parece un insulto llamarlo Star Wars, porque salvo el envoltorio todo es distinto, y peor para los que hemos sido seguidores de la saga durante décadas), quiero publicar esta entrada dando algunas razones del porqué antes de verla ya la considero despreciable (atrevimiento por el que algunos me adjetivarán de la misma manera). Huyendo de los fanáticos que solo ven a través del filtro que les dicta Disney, incentivados por su campaña estupenda en redes sociales, y se comen todo con una sonrisa en la boca o que lo justifican tirando de cómic de Marvel (que también es de Disney así que no le va a llevar la contraria), este spin-off se puede definir en una sola frase: «show me the money». Sí, porque lo único que buscan con esta cinta es engrosar sus arcas. No nos debería de extrañar ya que ese fuera el motivo por el que compraron la franquicia, pero que lo sepamos no quiere decir que nos guste, sobre todo viendo la calidad de su Episodio VII, para los que les interese, aquí está la crítica de esta película (realizada como mandan los cánones, es decir, una vez vista). Además, nos han amenazado con tener una cinta anual de Disney Wars hasta 2050, el concepto de exprimir la gallina de los huevos de oro se les queda muy corto. Aunque sean huevos hueros como este.

Vamos a hablar de lo que le interesa a Disney; los dólares. Aquí su movimiento ha sido magistral: 2.068 millones y pico, más que la antigua trilogía (1.789 millones) y casi tanto como la nueva (2.422 millones), con una sola parte. Contando con que compró todo el tinglado por cuatro perras; negocio redondo. Veremos a ver cuánto recauda con esta, aunque yo estimo que menos de la mitad que el Episodio VII. Al tiempo. Si sumamos todo el merchandising la cifra es astronómica. Ya hay gente que se está bañando en dinero y disfrutando de los euros que han ganado, al estilo Tío Gilito.

jueves, 3 de noviembre de 2016

Marvel vs DC: El Capitán América y SHIELD mejoran a cada entrega

Aquí está la segunda parte de esta batalla épica entre las dos grande potencias del cómic internacional (si descartamos a todo el Manga japonés, que sería tirarse a una piscina en la que no estoy dispuesto a zambullirme dado mi bajo nivel de natación en estas aguas). Como ya dije en la entrada anterior, siempre me ha gustado más Marvel. Personajes como Spider-Man, Lobezno o Hulk están entre mis preferidos, así que se me ve mucho de qué pié cojeo. En esta ocasión vamos a tratar dos películas y una serie (y me quedo con ganas de otra más, pero el tema se haría muy largo y no quiero ser pesado). ATENCIÓN, CONTIENE SPOILERS (o cosas que no deberías saber).

La primera película sobre la que voy a hablar es Capitán America: Civil War (8,1 en IMDB; 7,0 en filmaffinity), la tercera entrega de una saga que empezó siendo una de las peores y que ha ido cogiendo calidad a base de nuevas entregas (aquí no se cumple aquello de «segundas partes nunca fueron buenas», ya que empezó con 5,7, continuó con un 6,5 y esta tiene un 7,0 según los seguidores de filmaffinity). Estoy totalmente de acuerdo con que es la mejor de las tres aventuras de Steve Rogers como protagonista principal. Tiene acción, ritmo, algo de suspense y humor, al más puro estilo Marvel. Tiene un aire a una nueva película de Los Vengadores y eso, aunque es positivo, no me parece que sea del todo bueno. Me explico, si la forma que tienen de hacer que las cintas del Capitán sean más atractivas es siendo coprotagonista con algún que otro Vengador, ¿no creéis que el personaje no tiene la suficiente fuerza para gustar? También es curioso que el Soldado de Invierno sea más protagonista aquí, que en la película que llevaba su nombre (esto me resulta tan raro como ese Capitán totalmente cerrado a otra opinión que no sea la suya, cueste lo que cueste y caiga quien caiga). Con esto me acabo de posicionar directamente, ¿no? Soy más del bando de Ironman, que a la postre es el bando que más sensato actúa. Me gusta mucho el leitmotiv de la película: las consecuencias de nuestros actos y como los asumimos (esto daría para una importante reflexión). Sí, porque detrás de los efectos especiales, muy buenos, por cierto, hay más cosas y eso hace grande a las creaciones, aunque la Guerra Civil sea un poco forzada y a veces bastante ridícula. Destaco la participación de Pantera Negra, de Ant-Man (un personaje entrañable que no se pierde en el conjunto) y del nuevo Spiderman, con el que creo que por fin han dado en el clavo (para gozo de Stan Lee y del mío propio). Me ha encantado la participación de Daniel Brühl como Zemo en el auténtico papel de archienemigo sin poderes al estilo Lex Luthor (que deja en ridículo la de Jesse Eisenberg en Batman vs Superman, que con un personaje más potente, es totalmente superado por un guión horrible).

viernes, 14 de octubre de 2016

¿Bob Dylan Premio Nobel de Literatura? ¡Pero qué invento es este!

Ante la noticia de que Bob Dylan es el nuevo Nobel de Literatura no me queda otra que exclamar como lo hizo la gran Saritísima en su momento: ¡Pero qué invento es este! Parece ser que la Academia sueca considera que el músico ha creado “nuevas expresiones poéticas dentro de la gran tradición de la canción estadounidense”, a mí me parece un argumento endeble para conceder tan prestigioso galardón. Porque cuando se hace público este premio se habla de Literatura con mayúsculas y a nivel mundial, y no creo que el rockero pasado a folk singer, del que tan solo se ha publicado un tomo de una prometida trilogía autobiográfica (Crónicas, allá por 2004) lo merezca. Vale que es un tipo creativo, que también pinta y trabaja con forja; pero señores, estamos hablando de un premio literario, ya existen otros galardones para reconocer méritos musicales, escultóricos o pictóricos. Esto es el mundo al revés.

Así que no, no estamos para nada conformes con la decisión. No ya porque hay otros autores que se lo merezcan más, sino porque estos caballeros suecos de la mesa cuadrada y sus locos seguidores (parafraseando a Monty Python) podrían haber elegido a otro músico con mayores dotes líricas que Dylan, de quien según han escrito por ahí estos días “en lugar de leer sus poesías en deprimentes recitales tiene por costumbre cantarlas”. Pero será él el que abra el baile de honor en Estocolmo el próximo 10 de diciembre ante la familia real sueca. ¡Así es la vida!  Mi más sentido pésame al resto de autores norteamericanos que llevan años sonando en las quinielas (Philip Roth, Thomas Pynchon o Don DeLillo), de todos es sabido que cuando el jurado sueco premia a un autor de un país, tardan décadas en dejarse caer por el mismo sitio. 

martes, 20 de septiembre de 2016

La Cata del Barrio de la Estación: Siete bodegas y un destino (enoturístico)

El sábado 17 de septiembre se celebró la segunda edición de La Cata del Barrio de la Estación de Haro (La Rioja) y tuve la suerte de vivirlo en mis propias carnes. El asunto es que las siete bodegas, casi todas centenarias, que se concentran en este barrio, llamado así porque fue de los primeros en España en contar con ferrocarril y luz eléctrica, debido al transporte del vino (como sucedió también en Jerez), han unido fuerzas para hacer de este punto uno de los destinos enoturísticos más importantes del planeta, y no me quedo corta, solo Oporto cuenta con una concentración similar. En los tiempos que corren, que siete empresas superen sus diferencias, que las tienen, establezcan un objetivo común y se dejen la piel por conseguirlo es para quitarse el sombrero. 

Porque el sábado estaban al pie del cañón todos, propietarios y enólogos a la cabeza, viviendo la experiencia con un entusiasmo y una disposición contagiosa, compartiendo con cada grupo sus vinos y la forma de hacerlos y disfrutando de ello. Sintiéndose y transmitiendo. Había verdad en todo aquello. Fue una auténtica gozada. Una inyección de fe incluso para incrédulos. Y es que las cosas bien hechas, bien parecen, y aquí hay que dar la enhorabuena también a la organización (comunicación, turismo, etc.). 

jueves, 1 de septiembre de 2016

DC vs Marvel: DC pierde por puntos en series y por KO en películas

Siempre he sido más seguidor del universo Marvel, sus héroes me atraían más, pero he de reconocer que DC también tiene cosas interesantes como Batman. Bien, como estas dos empresas siempre están a la gresca, inspirándose mutuamente (o calcándose, según se mire), me pareció gracioso hacer dos entradas basadas en ambos mundos en constante competición. He decidido empezar por los chicos de DC y comenzar con el «eterno perdedor» de todas las batallas. Voy a centrar el post en tres puntos: una película y dos series de la factoría. ATENCIÓN, CONTIENE SPOILERS (o cosas que no deberías saber).

Empecemos por Batman vs Superman: El Amanecer de la Justicia (6,9 en IMDB; 5,8 en filmaffinity). Ya la elección de Ben Affleck como Batman me supuso un trauma muy difícil de superar, es más, me costó darle una oportunidad a la cinta sin temerme lo peor. La película es mala, pero no por culpa de Ben; el guión es lento y aburrido. Ese estilo que ya vimos en El Hombre de Acero se contagia a la primera hora y media de metraje con lo que te dan ganas de dejar de verla, y harías bien, ya que lo que viene después es mejor, pero tampoco es la bomba. Todo este tiempo te van preparando para la batalla entre los dos héroes, que ya de por sí me parece ridícula, pero que te argumentan de una forma más que aceptable. Un Bruce Wayne que estuvo en Metrópolis cuando está fue medio arrasada por los kriptonianos y que vio morir a algunos de sus empleados (y ciudadanos en general), que desconfía de las intenciones de Superman (y de su ética), y sobre todo, hastiado de luchar contra el mal y no derrotarlo nunca (lo que yo creo que es un punto fundamental en el personaje que lo vuelve un poco ingenuo y ciego a la vez). A partir de este momento la película remonta y llega a ser bastante entretenida. Ver a Wonder Woman en acción es un soplo de alegría y quizá sea la que mejor está en esta parte, comiéndose a los dos machitos con patatas, pero es que venía de una simple mujer florero. Poco jugo le sacaron a un personaje interesante y con un trasfondo que se intuye atrayente. Y llegamos al final, con la sorprendente muerte de Superman y un continuará difuso, extraño, que te deja con esa pregunta de si estará muerto de verdad. Se esperan que hagan más, pero no parece que vayan a hacer nada relacionado con La Liga de la Justicia en conjunto y sí, trozos independientes de sus personajes. Sobre Escuadrón Suicida no voy a hablar porque ya me han dicho que es del mismo «palo» que esta y se me han quitado un poco las ganas de verla, la verdad.