martes, 22 de diciembre de 2015

Vinos para poner la piel de gallina, en Navidad y durante todo el año

Navidad, últimos días del año… y una que lleva escribiendo sobre vinos, bodegas y zonas durante trienios, y encima es sumiller, no puede resistirse a la tentación de hacer sus recomendaciones para estas fechas. Pero esto es Cultura Gutural, así que no esperéis tonos cardenalicios o sabores aterciopelados. Nada más lejos de mi intención que topar con jerarquías eclesiásticas o la industria textil. Simplemente, voy a hablar de algunos de los vinos que han hecho que se me pongan los ojos como platos y la piel de gallina durante este 2015. De acuerdo, no son baratos, la mayoría son difíciles de encontrar y son apuestas arriesgadas, pero merecen la pena, os lo aseguro. Y sí, los vinos pueden hacer que se te ericen los pelitos de la nuca, como al niño de El sexto sentido. Además, estamos en Navidad y me voy a dar el gustazo de recomendar lo que me pide el cuerpo y la memoria.

Quita las tapaeras del sentido
Amontillado Viejísimo 1890
Bodegas Torres Burgos
Variedad: Pedro Ximénez
D.O. Montilla Moriles (Lucena-Córdoba)
Precio: 199,90€
No, no estoy loca, empiezo con un generoso, y encima no es de Jerez y vale 200 eurazos. Pues sí, y lo pongo el primero porque esta delicia ambarina (sin alcohol añadido) es extraordinario como aperitivo. Es seco, así que irá genial con una gamba blanca, un jamoncito bueno y todo tipo de encurtidos. Es fino, elegante, largo. Para tomarlo despacito, y ya si es en buena compañía, para quitarse el sombrero. De esas rarezas que te hacen reconciliarte con un tipo de vino, con una zona, contigo mismo y con tu mayor enemigo.

lunes, 14 de diciembre de 2015

Star Wars VII: ¿despertará la Fuerza o sucumbiremos al Lado Oscuro?

Iniciar un nuevo proyecto es siempre arriesgado, nunca sabes si vas a tener éxito, pero si además el primer post de este nuevo blog va dedicado al universo Star Wars, la cosa se complica. Pensaréis que es al contrario, que es caballo ganador, pero la responsabilidad de hacer las cosas bien se incrementa por las legiones y legiones de seguidores que tiene (en las que me incluyo). No voy a extenderme más y voy a entrar en materia.

Soldado de Asalto (Stormtrooper)
Escribir, o conversar, sobre La Guerra de la Galaxias es siempre un placer, ya que la primera película que vi en mi vida, y con mi padre, lo que ya es algo que la hace excepcional por sí misma, fue el Episodio 5: El Imperio Contraataca. Todavía recuerdo esa sensación de alucine y han pasado la tira de años ya (se estrenó en 1980). Su épica, sus naves, ese malo del casco negro, ese tío con una espada de luz, un enorme tipo lleno de pelo que berreaba en vez de hablar, ese tío bajito, verde y que hablaba raro, como al revés… si no la he visto otras treinta veces más, no la he visto ninguna. La verdad es que la que más me gustó fue la siguiente, El Retorno del Jedi. Imaginad lo que es para un niño de ocho años ver esta película por primera vez, ¡flipante! Después, me enteré de que había una primera, para mí era algo inconcebible, y encima me dijeron que era mejor que las otras dos. Tenía que verla, y lo hice en VHS, con un Dark Vader con toques verdosos y unas naves que casi no se movían, aunque para la época era la bomba, mucho mejor que Galáctica (la original, no la del 2003, yo hablo de la del 1978, que en España llegaría en los 80). Aún hoy, me sigue pareciendo mejor el Episodio VI, pero es una opinión muy personal que depende, seguramente, de haberla visto en el cine y de tener una tierna edad. Cuando las remasterizaron y las volvieron a estrenar, ahí estaba el primero, por supuesto, y las disfruté tanto o más que la primera vez. Esta vez ya no era un niño, ni siquiera era ya un joven alocado; en 2004 rondaba la treintena. Considero que fue un gran acierto, porque como ya he dicho, las originales habían perdido color y calidad, aunque creo firmemente que fue una manera de pedir disculpas por el fiasco de la segunda trilogía.