lunes, 27 de junio de 2016

Mucho (y buen) baloncesto durante esta Eurocopa

En plena Eurocopa futbolera nos ponemos a hablar de baloncesto, somos así. Y no solo eso, si no que voy a empezar por el baloncesto femenino; sí, de la selección española, para ser más exactos, que hace menos de 15 días se clasificó con éxito para los Juegos de Río 2016. Será la cuarta vez en toda nuestra historia que tenemos representación en ambas categorías (masculina y femenina) y que además tenemos posibilidades reales de conseguir una medalla en ambas (algo que solo podemos decir esta vez). Las chicas son las actuales subcampeonas del mundo, ahí es nada, y obtuvieron el tercer puesto en el último europeo. No es descabellado pensar que se merecen poder luchar por una medalla e intentar superar su mejor resultado, el quinto puesto de Barcelona 92 y Pekín 08. Lo que me hace ser más optimista esta vez, es el concurso de nuestras dos mejores jugadoras, Sancho Lyttel y Alba Torrens, ya que el año pasado a Sancho no la dejó jugar con España su club. Aunque para mí, la verdadera jugadora franquicia de la selección es Alba Torrens, porque tiene algo que no tienen las demás: que no se esconde cuando el partido está caliente. No quiero decir que una jugadora como Lyttel sea mala, ni de broma. Alguien que asegura un doble-doble en todos los partidos (para los profanos, dos estadísticas a más de nueve, por ejemplo, 10 puntos y 10 rebotes) es un pilar fundamental en cualquier equipo, pero yo he visto en ella dudas en los momentos decisivos, y en Alba no. Como decía Larry Bird: «En los últimos instantes de un partido igualado es donde se diferencian los hombres de los niños».

Ya que hablamos de americanos, ¡qué gran final de la NBA hemos tenido este año! El gato al agua se lo han llevado los Cavs remontando un tres a uno en contra, lo que nadie había hecho en toda la historia en una final. Y todo esto en una temporada marcada por un equipo, los Warriors, que batieron el record de victorias (73 sobre 82) y de triples (402). Como les debió saber a poco todo esto, se convirtieron en uno de los pocos equipos que remonta un tres uno en contra en un play-off, ya que Oklahoma les ganaba fácil en la final de conferencia, pero Curry y los suyos se sacaron tres partidos magníficos para plantarse en la final, dejando a Durant, Westbrook, Ibaka y demás con la miel en los labios (como luego se quedarían ellos mismos. Cruel destino). Quizá la final se podrá recordar por el pique entre LeBron y Curry, o porque, al fin, el de Cleveland ha podido cumplir su promesa de hacer a los Cavaliers campeones de la NBA y conseguir su tercer anillo. Lo que es seguro es que los Warriors son, por derecho propio, un equipo legendario. Se quedaron a las puertas de redondear un temporada fabulosa, algo que sí hicieron aquellos Bulls de Jordan, Pipen y compañía cuando ganaron 72 de sus 82 partidos y luego la final por 4-2 a los Seattle SuperSonics en la temporada 95-96, completando el mejor balance de victorias de toda la historia 87-13.

Y para finales, no puedo evitar comentar la de la ACB entre el Madrid y el Barcelona, la quinta consecutiva entre ambos. Esto es un clásico de nuestra liga. Pase lo que pase en la liga regular (este año con un espectacular Valencia) casi siempre acaba en una final con estos dos equipos. La de este año empezó a lo grande, con una canasta de Perperoglou en el último segundo para el Barça que le daba la victoria, igual que aquel antológico triple desde su casa de Marceliño Huertas hace cuatro años. Todo el mundo recordó este momento, sobre todo los aficionados culés, ya que la historia parecía repetirse, victoria en el último segundo, derrota en el segundo y tercer partido, así que tocaba ganar el cuarto, pero se equivocaban. A un equipo que mete más de noventa puntos en todos los partidos que juegas contra él, lo puedes ganar una vez, quizá dos, pero lo normal es que te gane 8 de cada 10 encuentros. Así pasó, campeonato para el Madrid, fin de la historia. Nos hubiera gustado tener algo tan apretado como en la NBA, pero el Barcelona no pudo con su rival en ningún momento; un Madrid inalcanzable.

1 comentario:

  1. Una de las consecuencias de la derrota del Barça en la final de la ACB es la destitución de dos pilares del equipo Joan Creus y Xavi Pascual. La directiva pretende dar un cambio radical al proyecto y los dos primeros perjudicados son sus ideólogos. Habrá más. Veremos qué jugadores no continúan la próxima temporada.

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